Es frecuente encontrarnos con sentimientos como éstos. Parece una lógica aceptable, sin embargo, aunque a veces nos parezca exagerado el intervencionismo de los municipios en nuestra vida hogareña, como realizar una ampliación dentro de nuestro terreno, hay una razón que lo justifica, y es que el municipio tiene como misión el ordenamiento físico de su jurisdicción.
Esto implica, en términos sencillos, por ejemplo: el que usted no tenga una construcción que incomode a sus vecinos (le estorbe la vista), que no sea un riesgo (principalmente porque se de lugar a una fácil propagación de incendios), que se puedan visualizar los antejardines, dando todo el confort inherente que da el ver vegetación y no sólo cemento por nuestras calles, etc.
Se debe pedir “Permiso de Edificación” para toda construcción habitable, esto es: cobertizos, bodegas, ampliaciones, nuevas viviendas al interior, en definitiva, por lo general, todo lo que se nos ocurra construir dentro de nuestro predio.
Parece complicado y engorroso, pero sólo lo es cuando se realizan estos trabajos con gente que, simplemente, no sabe.
A veces, al programar una ampliación, sólo se consideran las propias necesidades y no todo lo que ello implica, es decir, considerar además:
Términos de diseño: no es estética, es suplir a cabalidad las necesidades por las cuales se pensó en una ampliación.
Materialidad: debemos de asegurar que nuestro nuevo espacio sea confortable, lo peor es: caluroso en verano y frío en invierno, entre otros factores incidentes.
Presupuesto: realizar un acucioso estudio de nuestras posibilidades monetarias en función de encontrar los materiales adecuados y ejecutado por personal especializado (de no ser así, no sería extraño perder toda la inversión por una mala gestión).
Buscar y encontrar a las personas idóneas para realizar todo este proceso: esto es, personal especializado en la ejecución de la obra de construcción, capacitado en la instalación y conjunción con otros materiales a usar, conocimiento de las especificaciones técnicas del fabricante, etc.
Supervisión de obra: queremos que nuestra nueva construcción sea confiable. Para ello debe de inspeccionar un profesional competente (arquitecto, calculista o un constructor civil).
Las municipalidades exigen que cada paso sea realizado por un profesional competente, por lo general, arquitectos. De esta manera se aseguran que esté todo realizado de la manera correcta administrativamente para ellos y técnicamente para el propietario.
Son muy importantes los aportes de ideas de los propietarios y sus expectativas respecto a la nueva construcción. Sólo basta conjugarlos con la experiencia-experta de un profesional...Todo esto, para que finalmente, en un solo paso demos a luz el espacio que necesitamos.
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